La media mensual se ha quedado en el -0,487% y se aleja de los máximos de un año alcanzados en octubre, aunque apenas abaratará las hipotecas

El euríbor a 12 meses vuelve a cambiar de tendencia. Tras acumular dos meses consecutivos de subidas y tocar máximos de un año, el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas en España ha terminado noviembre con descensos.

El Banco de España ha confirmado que la media se ha situado en el -0,487% en el undécimo mes del año, frente al -0,477% registrado en octubre y ligeramente por debajo del nivel en el que se encontraba hace seis meses y hace un año.

Tanto el pasado mes de mayo como en noviembre de 2020 el indicador se quedó en el -0,481%, lo que significa que las hipotecas variables referenciadas a este índica que tengan próximamente una revisión de las condiciones se beneficiarán de una rebaja de la cuota, aunque será testimonial. Para un préstamo medio, el ahorro será de unos céntimos al mes.

La buena noticia es que el euríbor a 12 meses de momento se mantiene estable y prolonga la era de las hipotecas baratas. Sin embargo, los expertos tienen un ojo puesto en la inflación, que está marcando máximos de varias décadas en países como España y Alemania. En la eurozona, de hecho, se ha situado en noviembre en el 4,9%, ocho décimas por encima de la subida observada en octubre, lo que supone el mayor encarecimiento de los precios en la región del euro de toda la serie histórica, según los datos adelantados de la oficina comunitaria de estadísticas (Eurostat). 

La escalada de los precios es una de las variables que más importantes en las decisiones monetarias del Banco Central Europeo (BCE), ya que podría obligar al guardián del euro a adelantar en el calendario las subidas de los tipos de interés, lo que impulsaría al alza al euríbor. 

A corto plazo, el mercado no espera movimientos en el precio del dinero en los próximos meses, en los que se prevé una moderación de la inflación. Ben Laidler, estratega de mercados globales de la plataforma de inversión eToro, cree que el aumento de los precios ejercerá más previsión sobre la autoridad monetaria y financiera, aunque espera que «el actual aumento de los precios disminuya a medida que avanza el próximo año, junto con los precios de la energía». Por ello, cree que «el BCE seguirá actuando con cautela cuando piense en endurecer su política», sobre todo teniendo en cuenta que «los riesgos de crecimiento económico se incrementan».

La llegada de una nueva variante del covid, bautizada como ómicron y que procede de África, ha provocado incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros internacionales y es una de las grandes amenazas para la recuperación de la economía global, junto con una ralentización de China y una política monetaria más estricta en EEUU (donde la inflación supera ya el 6%). En este escenario, los expertos dan por hecho que el BCE mantendrá una estrategia cauta antes de cambiar su política monetaria y tomar decisiones. 

Las primeras subidas de los tipos de interés no llegarían en un escenario central al menos hasta finales de 2022, aunque el euríbor podría permanecer en terreno negativo durante tres ejercicios más para iniciar una escalada al alza que se espera suave y paulatina. 

fuente: idealista.com

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