Es una de las opciones más consolidadas cuando se dispone de ahorro, pero se trata de una decisión que hay que meditar muy bien para que el rendimiento obtenido compense el gasto realizado

La rentabilidad que ofrece una vivienda en alquiler sigue siendo atractiva. La inversión en activos residenciales ha revalidado su estatus de valor refugio tras la crisis sanitaria. El fuerte empuje de la compraventa en los últimos meses ha hecho aflorar una importante bolsa de demanda embalsada, pero también ha demostrado que  22el interés por el sector inmobiliario está en pleno auge. Comprar para reformar y alquilar es una de las opciones más consolidadas cuando se dispone de ahorro, pero se trata de una decisión que hay que meditar muy bien para que el rendimiento obtenido compense el gasto realizado. Estos consejos de pisos.com te ayudarán a enfocar adecuadamente tu inversión.

1. Precio y ubicación. Se suele entender que cuando una vivienda tiene un precio bajo representa una buena oportunidad, pero no siempre es así, sobre todo, si lo que se busca es sacarle partido a través del alquiler.  Hay precios que nos pueden llamar la atención, pero es fundamental conocer la zona donde está ubicado el inmueble en profundidad, dado que podría tratarse de una zona deprimida o mal comunicada, lo que podría complicar la búsqueda de inquilinos.

2. Presupuesto para reformar. Debemos echar cuentas y sumar al precio de compra lo que nos gastaremos en acometer las reformas necesarias para asegurar la habitabilidad del piso.  A veces es más recomendable gastar un poco más en la adquisición para evitar tener que llevar a cabo obras de gran calado, y no solo por el coste, sino porque consumen tiempo, y mientras la vivienda no esté operativa, no es posible obtener un beneficio por su explotación.

3. Estado del edificio. De nada sirve dejar la vivienda impecable por dentro, si la finca en la que está ubicada es un desastre. Escaleras inseguras, ascensores viejos o una limpieza deficiente de las zonas comunes pueden echar atrás al futuro inquilino, que antes de visitar tu propiedad con la intención de vivir en ella se llevaría una mala impresión.  Todo suma, así que ten en cuenta estas deficiencias de conjunto antes de invertir una vivienda, sobre todo, en edificios con cierta solera.

4. Rotación de inquilinos. Hay mercados donde el precio de comprar es más alto, pero a cambio,  la presión de la demanda en alquiler es muy alta, lo que es garantía de que el piso que has comprado nunca estará vacío. Sin embargo, este movimiento exige un mayor control sobre la gestión. Siempre se puede recurrir a los servicios profesionales de una agencia de intermediación, pero tendrás que hacer números previamente para saber si te compensa. 

5. Rentabilidad del alquiler. Son varias las fuentes que actualizan de forma periódica la  rentabilidad de un piso arrendado, cruzando datos de precios de venta y alquiler. Este indicador sirve de guía, pero debes interpretarlos con cautela. Generalmente, este rédito es bruto y no considera gastos como el IBI, el IRPF o las tareas de mantenimiento. Debes ser consciente de a cuánto ascienden todos estos desembolsos para hacer una idea más clara de cuánto ganarás.

fuente: www.abc.es

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